miércoles, 7 de julio de 2010

Danzar en mis problemas

Por: Cindy Jiménez Torres


Estaba apunto de llorar, patalear, gritar y morir justo en ese instante, todo al mismo tiempo, agolpándose instantáneamente alrededor de mi cuello, pero aun así seguir respirando.

Tengo que aceptar la cobardía que gobierna en mi vida, pero realmente no quería perderla y hundirme en el mas mísero poso que encontrara cerca, no quería huir de todo pero lo estaba haciendo, no quería llorar por todo pero era inevitable, realmente no quería correr, era mucho esfuerzo para mi, pero mientras mas me alejaba mas empezaba a extrañar y a sentir, a vivir todo aquello que para mi, fue lo mas bello que jamás soñé, me sentía, en mi mundo, en mi vida, era mía y de nadie mas, solo yo mandaba en ella, solo yo gobernaba, solo yo dictaba lo que había que hacer y solo yo lo cumplía, pero como cada puto edificio en esta vida, se derrumbo.

Morir no significa nada, no para mi, no ahora, pero si lo hiciera realmente ¿me dolería? Probablemente después de muerta me arrepentiría, oh ¿no tendría tiempo ni para eso? Bien, morir queda descartado, no estoy lista para eso aun.

Llorar es otra opción, pero es una muy cobarde, lloro todo el tiempo, todo el mundo llora, quizá si todos lo hiciéramos a la vez salvaríamos al planeta de la sequia... Lastima que las lagrimas son saladas... no quiero llorar, no por tristeza, quiero algo fuerte que me haga llorar al no tener otra opción, pero estando feliz, por emociones fuertes, bien, llorar queda descartado, es algo muy común y patético.

Correr, yo puedo correr, justo ahora lo estoy haciendo, corro de ese miserable nudo que se formo en mi hogar, el silencio es tan grande que se vuelve insoportable, peor que el ruido, peor que un escándalo, en mi hogar solo hay silencio, solo lo habita el silencio de mi familia, porque ahora me doy cuenta, el mundo real debería ser mas fantasioso, como para poder pasar el trago mas fácil, pero no, es tan malo y pútrido como se ve en los programas de televisión mas famosos, pero aun así, correr queda descartado, aunque corra todo lo que pueda, resbalare en esta noche lluviosa y me daré duro en las rodillas, no quiero eso, es muy cansino.

Olvidar, eso puedo hacerlo, buscar otras cosas que hacer, meterme en nuevos programas, conocer nueva gente, e imaginar que absolutamente nada es cierto… pero ya caí en ese juego una vez, crear mi propio mundo y olvidarme del resto, solo causo dolor, solo causo que no me diera cuenta de todo lo que eh de trabajar para seguir en este mundo, olvidar es fácil, pero lleva tiempo, necesito algo drástico, algo ¡ya¡ ¡ya! Olvidar, queda descartado.

¿Qué necesito? ¿Lo encontrare corriendo? ¿Lo encontrare en estas calles desoladas y oscuras? ¿O solo encontrare más dolor? Mejor irme… este sitio es peligroso.

A lo lejos, bajo la lluvia, hay una silueta, de un hombre que mira detenidamente hacia mi, pero no le veo el rostro, solo lo veo hay, parado, como si no hubiera lluvia que le hiciera daño, como si no hubiera fuego que le quemara, un rayo de luz provocado por la tormenta ilumina su rostro, ¿era un ángel? ¿O solo un chico demasiado lindo? No lo sabia, no quería moverme de hay, ladeaba mi cabeza cambiándola de ángulo ¿Qué podía estar haciendo alguien a estas horas de la noche y con esta tormenta fuera de su hogar? Claro, no podía preguntarme eso a mí... yo solo huía.

El extraño y enigmático joven se empezó a acercar lentamente hacia mi, otra vez, la lluvia no parecía molestarlo, y a mi, no me parecía peligroso, ¿era esto… curiosidad? A paso lento estaba cada vez mas cerca de mi, agradecí al cielo los pocos relámpagos que me permitían mirar su rostro, su angelical y aniñado rostro, tendría mas o menos mi edad, 17 o 18 años, incluso 20, y estaba vestido de la mejor manera, un elegante traje vestía su cuerpo y poco a poco, se acerco a mi.

Mi corazón reacciono, y de la peor manera, latía a mil por segundo, podía ver por completo el rostro de aquel carismático joven, no sabia su nombre, ni en mi vida lo había visto, no creo haber pensado siquiera que personas como el habitaran este mundo, pero hay estaba, extendió su mano, haciendo una pequeña reverencia, yo le di la mía y como por arte de magia, empezamos a danzar… suave… y armoniosa mente… siguiendo el estrepitoso sonido de la lluvia, pero el, el lo hacia sonar dulce… yo, no tenia ninguna otra necesidad, hay lo entendí, realmente nada mas era importante, solo danzar aquella melodía que solo estaba en mi memoria, olvidaba todo lo que en mi problemática realidad me preocupaba, sentía el helado viento recorrer cada una de mis venas y como las húmedas gotas de lluvia caían de mis ojos, ojos que estaban completamente perdidos en la nada, no era mas nada, no necesitaba mas nada que esta absurda realidad, solo necesitaba danzar, con un joven inexistente que mi subconsciente había creado para mi, solo para mi, huir no era bueno, me perdería de pequeñas cosas, en mi pequeño mundo, que lo harían todo para mi, en los pasos taciturnos de ese joven lo sentía, sentía que lo único que yo necesitaba, era danzar por enzima de mis problemas y así superarlo todo.

Fin